Reciba la protección de Dios en su vida
Introducción (versión enriquecida)
Vivimos en un mundo donde la mayoría de las personas buscan afanosamente la bendición de Dios, pero no siempre buscan al Dios de la bendición. Muchos desean prosperidad, salud, éxito o abundancia material, pero dejan de lado lo más importante: una vida íntegra y fiel delante del Señor. Es como quien desea disfrutar de los frutos de un árbol sin preocuparse por regar sus raíces.
La Biblia nos recuerda que Dios ciertamente bendice, pero Su prioridad no es darnos cosas, sino formarnos como personas fieles y espiritualmente maduras. Jesús mismo dijo: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
El libro de Job es un claro ejemplo de esto. Job no fue bendecido únicamente por lo que tenía, sino porque vivía rectamente delante de Dios. La Palabra lo describe como “perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:1). Él no basaba su relación con el Señor en lo que recibía, sino en quién era Dios.
Podemos imaginarlo como un hombre que entendía que la verdadera seguridad no estaba en sus riquezas, ni en sus muchos hijos, ni en sus ganados, sino en la cobertura de Dios. La Biblia nos muestra que el Señor puso tres cercos de protección alrededor de Job: sobre su vida, sobre su familia y sobre sus bienes (Job 1:10).
Ahora bien, esto nos confronta con una gran pregunta:
👉 ¿Servimos a Dios únicamente cuando todo marcha bien, o seguimos confiando en Él aún en medio de la crisis?
Ilustremos esto con una imagen: cuando una tormenta llega, los árboles superficiales se derriban fácilmente, pero aquellos cuyas raíces son profundas permanecen firmes. Así también nuestra fe: si está fundamentada en las bendiciones, se caerá con el primer viento contrario; pero si está enraizada en Dios, permanecerá inquebrantable.
Este sermón nos llevará a reflexionar en cuatro principios fundamentales a la luz de Job capítulo 1:
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Revisar cómo estamos andando con Dios.
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Recordar que tenemos un enemigo espiritual que busca nuestro mal.
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Reconocer que Dios nos rodea con círculos de protección.
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Aprender a permanecer fieles en medio de la adversidad.
👉 Te recomiendo además en la predicación incluir historias bíblicas paralelas, por ejemplo:
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Abraham, que permaneció fiel aunque no veía cumplida la promesa (Gén. 22).
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José, que fue probado en la adversidad antes de ser exaltado (Gén. 39-41).
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Pablo y Silas en prisión, que adoraban a Dios a pesar de estar encadenados (Hechos 16:25).
Estos ejemplos refuerzan que la fidelidad no depende de las circunstancias, sino de la confianza en Dios.
I.- SI QUEREMOS RECIBIR LAS BENDICIONES, DEBEMOS REVISAR CÓMO ESTAMOS ANDANDO CON DIOS (vv. 1-5)
1. - Nuestro caminar con Dios determina que tengamos o no su favor (v. 1)
a.- En Job hallamos una actitud correcta:
“…hombre perfecto y recto…”
b.- En Job hallamos una disposición apropiada:
“temeroso de Dios”
c.- En Job hallamos determinación:
“…y apartado del mal”
2.- Cuando caminamos con Dios, experimentamos Sus bendiciones físicas y materiales (vv. 2, 39
3.- Job mantenía una vida de íntima relación con Dios, clamando por su vida y la de su familia (vv. 4, 5)
a.- Era un clamor diario (v. 5 b)
b.- Quien ora, clama en Su presencia y recibe bendiciones.
II.- EL ENEMIGO ESPIRITUAL ESTA A LA PUERTA PROCURANDONUESTRO MAL (vv. 6-9)
1. - Satanás, como príncipe de este mundo, se encuentra atento a lo que hacemos los hijos de maldad pero también los hijos de Dios (v. 6. Cf.. 1 Pedro 5.8, 9)
a.- Satanás gobierna y rodea al mundo gracias al poder que le da el pecado del hombre (v. 7)
b.- Dios jerárquicamente tiene dominio aún de Satanás, aunque el enemigo haga alarde de su poder (v. 7)
2.- Dios valora a quienes andan en Su presencia en rectitud y apartados del mal (v. 8)
a.- Nuestro adversario espiritual pone en tela de juicio nuestro andar con Dios (v. 9)
b.- Un convencimiento que mueve a Satanás es que sólo buscamos a Dios cuando somos bendecidos (v. 9)
3.- Evaluemos por un instante: ¿Servimos a Dios solo en los momentos de bendición o también en los períodos de crisis?
III.- DIOS PROTEGE NUESTRA VIDA , FAMILIA Y PERTENENCIAS (vv.10-20)
1. - Dios genera alrededor nuestro tres círculos de protección (v. 10 a)
a.- Sobre nuestra vida
b.- Sobre nuestra familia
c.- Sobre nuestras pertenencias
2.- Si andamos en Su presencia, Dios bendice la obra de nuestras manos (v. 10 b9
3.- Si nuestra fidelidad a Dios nade de lo más profundo del corazón, permaneceremos con Él por encima de las circunstancias adversas (vv. 11, 12, 18, 19)
a.- Vinieron ataques contra la familia de Job (vv.13-15)
b.- Vinieron ataques contra sus posesiones materiales (vv. 16, 179
4.- Como es natural, Job experimentó un período de depresión (v. 20)
a.- El ser humano reacciona frente a factores externos.
b.- Delante de Dios es comprensible que una persona en problemas se angustie.
IV.- SI DEPENDEMOS DE DIOS, PERMANECEREMOS FIELES EN MEDIO DE LA ADVERSIDAD (vv. 21, 22)
1. - Job manifestó en todo momento una íntima dependencia de Dios (v. 21)
a.- Al igual que Job debemos reconocer que Dios tiene control sobre todo lo que acontece alrededor (v. 21)
b.- Al igual que Job, debemos reconocer que solo somos administradores de los bienes que Dios nos confía (v. 21)
2.- Al igual que Job debemos guardar integridad delante de Dios a pesar de las circunstancias (v. 22)
Conclusión enriquecida
El libro de Job nos enseña que la verdadera fe no se mide por lo que recibimos de Dios, sino por cómo permanecemos en Él aun cuando todo nos es quitado. Job perdió hijos, bienes y salud, pero no perdió lo más importante: su fidelidad al Señor. La Palabra dice: “En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno” (Job 1:22).
Aquí surge la gran pregunta:
👉 ¿Servimos a Dios porque nos bendice o porque Él es Dios, digno de ser adorado en todo tiempo?
Muchos cristianos tienen una fe “condicional”, como si dijeran: “Señor, te serviré mientras me vaya bien”. Pero la fidelidad genuina se prueba en el horno de la aflicción. Jesús mismo dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).
Pensemos en ejemplos bíblicos:
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Abraham fue probado en el monte Moriah, dispuesto a entregar a su hijo Isaac, y allí Dios confirmó su fidelidad (Gén. 22).
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José permaneció íntegro en la cárcel, y esa fidelidad lo llevó al palacio (Gén. 39-41).
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Pablo y Silas, aun encarcelados, cantaban himnos a Dios en la medianoche, y esa adoración sacudió las prisiones (Hechos 16:25-26).
La fidelidad no evita las pruebas, pero sí garantiza la victoria.
Ilustración figurativa:
Un hombre fue a observar cómo se refinaba el oro. Vio cómo el orfebre lo colocaba en un horno de fuego intenso, hasta que todas las impurezas salían a la superficie. Le preguntó:
—“¿Cómo sabe usted que el oro ya está listo?”
El orfebre respondió:
—“Cuando puedo ver mi rostro reflejado en él.”
Así también Dios permite que pasemos por pruebas, para que, al final, Su imagen se refleje en nosotros.
Llamado final
Hermano, hermana, quizá hoy estás atravesando un valle de lágrimas, una crisis familiar, económica o espiritual. No olvides: si permaneces fiel, Dios seguirá siendo tu protector y sostén.
Recuerda las palabras de Job: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21).
Hoy es el momento de revisar nuestro corazón:
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¿Estamos sirviendo a Dios por lo que nos da o por lo que Él es?
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¿Estamos confiando en Su provisión o en nuestras fuerzas?
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¿Seguiremos siendo fieles aun si llega la prueba?
La respuesta que demos a estas preguntas determinará si realmente caminamos con el Dios de Job, el Dios que bendice, protege y sostiene a los que en Él confían.
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